Me ha encantado este video de visión y escenarios de nuevas formas de trabajo de futuro, realizado por los equipos de herramientas colaborativas de mis ex compañeros de Microsoft, que muestras diversos escenarios de como trabajaremos los próximos años en algunas fases de los procesos selección, aprovechando las capacidades de las nuevas tecnologías, y que está muy alineado con los consejos e iniciativas de varios amigos con los que estoy colaborando en proyectos de innovación. Os lo recomiendo:
Como veis, la historia muestra como una científica, que a su vez es profesora, está haciendo una inmersión en el océano, analizando algas y especies marinas, disfrutando de datos a través de unas gafas de realidad aumentada, y grabando a su vez la inmersión en video, el cual luego comparte con sus alumnos en clase.

En su clase disfrutamos de todo tipo de dispositivos digitales que permiten intercambiar y compartir información, en un entorno de educación personalizada, en el que observamos varios grupos en clase trabajando en proyectos diversos y complementarios, disfrutando de nuevos dispositivos, como impresoras 3D, que están favoreciendo nuevos escenarios de innovación. También vemos en el aula la proliferación de interfaces naturales, de forma que la interacción con la tecnología es cada vez más natural, con sistemas de reconocimiento de voz, con dispositivos táctiles, que hacen cada vez más fácil la interacción.

Espero que escenarios como este animen a muchas chicas a estudiar carreras técnicas y científicas, cosa que necesitamos, y que sigan los pasos de buenas amigas como Nuria Oliver, actualmente en el área de ciencia de datos en Vodafone.
Luego vemos como nuestra protagonista es un tiempo de ocio y desde el campo acaba de redactar un artículo sobre sus conclusiones científicas, conectando con uno de sus compañeros para contrastar información y publicando el artículo en su red social. Esta escena me recuerda los consejos de Joana Sanchez, Presidenta de Inesdi, que siempre nos anima a todos los directivos a publicar nuestras ideas, experiencias y conocimientos en las redes sociales, pues los empleados del futuro cada vez buscarán talento del que aprender y experiencias profesionales enriquecedoras, y lo que publiquemos como directivos será un elemento clave de atracción de talento para nuestros proyectos.

En la siguiente escena tenemos una nueva protagonista de nuestra historia, la responsable de personas (lo que antes denominábamos recursos humanos), en una organización que tiene un nuevo proyecto y necesita incorporar una científica para llevarlo a cabo. En ese momento es cuando los sistemas de inteligencia artificial nos ayudan, como siempre me recuerda Albert Isern, de Bismart, y nos permiten a su vez combinar de forma muy rápida información para encontrar los profesionales que mejor encajen con requerimientos, habilidades, cultura y conocimientos de una determinada organización y oportunidad profesional.

En la siguiente escena vemos como nuestra científica recibe a través de un dispositivo “wereable”, en este caso con forma de pulsera, una invitación para unirse al proyecto, y dado su interés en el tema busca un espacio de coworking próximo, desde el cual analizar la oportunidad, ver el equipo con el que va a trabajar si acepta este nuevo reto (este es uno de los aspectos que más cuidarán nuestros candidatos en el futuro, pues el talento quiere siempre tener la oportunidad de trabajar con talento), y tras una breve videoconferencia tiene un contacto con el equipo del proyecto y decide ir adelante.

Aunque el video no lo muestra, en muchas empresas de selección, como hacemos con Juanjo Planes en Konsac , solemos incorporar en esta fase del proceso y para los finalistas datos adicionales que son de gran ayuda para la toma de decisiones, como las referencias, detalles de la historia laboral, resultados de test de personalidad y detalles de las entrevistas que nos permiten asegurar un optimo encaje cultural y de “soft skills” de la candidata con la cultura de la empresa (en muchas ocasiones son más críticos estos “soft skills” culturales y de estilo que los hard skills de puros conocimientos y habilidades).
En la siguiente escena ya tenemos a nuestra protagonista trabajando con su nuevo equipo en un proyecto apasionante, en el que aprovecha su conocimiento y experiencia fruto de la investigación y de la inmersión que hizo hace unos meses. Pero como suele suceder en muchas ocasiones, las cosas cambian y el equipo necesita en ese momento datos actualizados del fondo marino de esa zona y no tiene por desgracia el tiempo ni los recursos para poder desplazarse de nuevo allá. Es ahí es donde aparecen unos drones acuáticos que me recuerdan muchísimo a algunos de los nuevos proyectos de la aventura de Reimaginedrone, la nueva aceleradora de drones que está impulsando en Barcelona Simon Lee, de Incubio, en colaboración con la aceleradora Brinc de china experta en drones. Cuando pensamos en drones solemos pensar en equipos que vuelan, pero hay muchos nuevos escenarios como este acuático donde los drones tienen todo el sentido.

El resumen de la historia y de la experiencia es como siempre que la tecnología juega un papel de facilitador y de acelerador, pero son los cambios de hábitos y las nuevas formas de trabajo y de colaboración las que nos permiten tomar mejores decisiones de forma más rápida, y en entornos que cada vez son más complejos y competitivos.
Bueno, espero que esta visión de futuro, que es cada día más de presente, os haya gustado. A mi personalmente me ha encantado, y no me he podido resistir a compartirla……