Cada día es más evidente que la colaboración e inversión de empresas en startups, conocida como “Corporate Venturing”, no es una moda pasajera sino un elemento clave para que nuestras empresas aprovechen las ventajas del creciente ecosistema emprendedor, reduciendo en muchos casos los costes de I+D+i, impulsando con mayor agilidad nuevos productos y servicios que generan ingresos incrementales y por último ganando rentabilidad en las inversiones en emprendedores, cuando el porfolio y numero de inversiones es significativo.
En estos últimos años, se observa claramente en el mercado que las iniciativas de éxito en Corporate Venturing e innovación abierta se dan en las empresas que combinan y orquestan de formaba balanceada iniciativas internas y de cambio cultural (intra-emprendimiento, observatorios de innovación en nuevas tecnologías, en nuevos modelos de negocio y en análisis innovación de la competencia), junto con iniciativas externas (aceleradoras e incubadoras corporativas, laboratorios de prototipos y pilotos), que de forma esquemática he resumido en el diagrama adjunto:

Como en todo gran reto empresarial el compromiso de la dirección es el pilar fundamental, acompañado de una buena labor de observación y scouting (búsqueda selectiva de startups interesantes alineadas con nuestras prioridades y estrategias de futuro), pasando por la formación del “top talent” de la organización en emprendimiento (intra-emprendimiento), y definiendo de forma adecuada los retos antes de hacer llamadas a las startups, para avanzaren paralelo y una vez sentados los pilares internos de cara al impulso de una unidad de pilotaje y prototipado, laboratorio de innovación, o bien una incubadora o aceleradora corporativa.
Las ventajas del Corporate Venturing y de la innovación abierta son múltiples para una corporación, pero en resumen yo destacaría las 8 siguiente
En definitiva, trabajar con emprendedores nos permite impulsar proyectos innovadores a más velocidad y a menor coste, incluir y atraer innovaciones disruptivas (ya que internamente nuestra innovación suele ser principalmente evolutiva), atraer nuevos perfiles y talento, conseguir a su vez rentabilidad en las inversiones que hagamos en startups, ofreciendo a nuestros empleados oportunidades de colaboración y voluntariado que contribuyan a ilusionarlos y retenerlos. También contribuyen a mejorar nuestra relación con clientes y el posicionamiento de nuestra marca, ya que una efectiva estrategia de innovación abierta y corporate venturing es valorada de forma positiva los mercados.
Esta semana he tenido la oportunidad de participar y colaborar en el primer Foro de Corporate Venturing del IESE, liderado por el Profesor Joan Roure, que impulsó con gran éxito el Foro de la Red de Business Angels y Family Offices, junto con múltiples iniciativas en el área de emprendimiento desde el IESE, y hemos también contado con la ayuda del profesor Juan Luis Segurado. Este Foro es un punto de encuentro de directivos de grandes empresas interesados en compartir buenas prácticas en proyectos de Corporate Venturing, explorar colaboraciones en este campo y definir hojas de ruta efectivas de innovación abierta. Al hacerlo coincidir con el Foro de Inversión los directivos asistentes hemos podido a la vez evaluar algunas startups interesantes en las que poder invertir o con las que poder colaborar.
En los debates y sesiones de trabajo del foro hemos corroborado la importancia en Corporate Venturing de contar con un claro compromiso desde la alta dirección, la dificultad de hacer un buen scouting de startups, que en este momento en que la innovación es global y nos obliga a tener de una forma u otra “antenas” de lo que está pasando en los principales hubs de innovación del mundo (San Francisco, Boston, Tel Aviv, etc). También ha sido evidente el reto que se plantea en muchos casos en las grandes organizaciones por la batalla interna y el choque cultural entre los intra-emprendedores que promueven innovación y las áreas de la organización que no están sabiendo adaptarse a los cambios, y ven en estos movimientos riesgos en sus puestos de trabajo de cara al futuro.
En el foro hemos tenido ocasión de disfrutar de la presentación que nos han hecho dos directivos de Agbar (Grupo Suez), Manuel Cermeron, Director de Estrategia y Desarrollo, y Fernando Rayon, Director de Innovación de Negocio, compartiendo su estrategia e iniciativas de Corporate Venturing, y que me parece sin duda una buena práctica de referencia en la industria. Me ha sorprendido la estrategia de Agbar que nos ha compartido Manuel Cermerón, apostando por formación gran de calidad alrededor del Agua, formación que llegan a compartir abiertamente con competidores, posicionando al grupo como claro líder en su mercado. También ha sido destacable ver como Agbar ha desarrollado una potente red y herramientas de business intelligence para observación y scouting de startups desde su red de centros tecnológicos (unidades de I+D+i), junto con su fondo de inversión, Vento, y su apuesta de incubación corporativa, Sity. Una estrategia muy clara, completa y balanceada de Corporate Venturing.
Tuve ocasión de asistir al Demo Day de Sity hace pocos meses en los nuevos espacios de innovación y emprendimiento del Canódromo de Meridiana, y he tenido la oportunidad de moderar la mesa redonda del foro con tres de los directivos que han participado de forma intensa en la primera edición de Sity, la incubadora Corporativa de Agbar: Fernando Rayón, que lidera el programa desde Agbar, Simon Lee, socio fundador de Incubio, la consultora que ha coordinado la ejecución de este programa de incubación corporativa, y Xavier Ruiz, fundador de SmartMonkey, una de las startups de Big Data que han sido incubadas en Sity y que gracias a este proceso de incubación tiene un piloto en marcha en Agba para optimizar rutas y recursos en el área de logística y de servicios.
Os comparto a continuación algunas de las reflexiones de los tres sobre las razones del éxito de este programa de incubación corporativa.

Fernando Rayón nos ha compartido las razones y enfoque de Sity. Agbar ha pretendido con Sity lanzar un reto al ecosistema emprendedor más allá de su core business del agua, apostando por identificar nuevos servicios que permitan mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Un reto abierto e inspirador que le ha permitido atraer cerca de 200 proyectos de los cuales al final se han incubado 5, tras dos filtros en el proceso de selección. Para Agbar ha sido interesante atraer proyectos disruptivos fuera de su core business, seleccionado luego aquellos que forma efectiva le han aportado más impacto, bajo un modelo en el que la propiedad intelectual es del emprendedor, tema relevante en que ha hecho énfasis Fernando. Sity ha sido a la vez un entorno en el que atraer e interactuar con nuevo talento. Como área de mejora Fernando nos ha planteado de cara a futuras ediciones el mejorar y poner más recursos de comunicación para que el programa sea más conocido.
Simon Lee de Incubio nos ha insistido en que el éxito de Sity ha sido el contar con facilitadores dentro de Agbar con influencia en la organización que han permitido que los proyectos incubados acaben en prototipos y pilotos en macha en las áreas de negocio del grupo, aportando valor. Simon también ha recalcado la importancia de aportar a la startups buenos especialistas y no solo mentores, que contribuyan a que las ideas y prototipos del emprendedor avancen más rápido hacia productos y servicios sólidos, escalables y comercializables. Últimamente hemos visto varias iniciativas de emprendimiento de grandes empresas desde sus unidades de comunicación y responsabilidad social corporativa, que ponen mucho énfasis en comunicar y en poner en contacto mentores y emprendedores, cuando en muchos casos la clave pasa por una buena ejecución y porque las innovaciones de los emprendedores acaben en proyectos que aporten valor al negocio. Se trata de “arremangarse” como dice Simon y ayudar al emprendedor, y no quedarse en solo darle buenos consejos.
Xavier Ruiz de SmartMonkey nos ha insistido en que para él la incubación en Sity ha sido exitosa porque ha ido acompañada de un piloto en Agbar. Cada vez tengo más claro que lo mejor que podemos darle a un emprendedor es un cliente, y que en tres meses de incubación de la mano de un piloto real en una corporación se pueden aprender funcionalidades que nos ayuden a concretar nuestro producto de una forma mucho más efectiva y rápida. Para atraer buenos proyectos de emprendimiento a nuestras empresas será importante que contemos con los equipos y procesos para prototipar y pilotar, facilitando que estas nuevas ideas se desplieguen y prueben, evaluando el impacto positivo y su contribución al negocio.
Es evidente que los ecosistemas más competitivos de nuestro planeta son aquellos en los que existe una estrecha colaboración entre las grandes empresas tractoras y el ecosistema emprendedor. Nos queda mucho camino por recorrer en nuestro país en ese campo, pero estoy convencido que con el Foro de Corporate Venturing que se ha impulsado esta semana en el IESE se ha contribuido dando un paso firme en esta área.
Ha sido una jornada apasionante, con una excelente participación contando con directivos interesados en Corporate Venturing de grandes empresas de múltiples sectores, como banca (Caixabank), utilities (Gas Natural Fenosa, Endesa y Agbar), automoción (Ficosa/IDNEO), infraestructuras (Abertis, Cellnex, Saba), comunicación (Grupo Zeta), farmaceutico (Almirall, Esteve), químico (Dow Chemical, Lubrizol), industrial (Simon, Fluidra, Frigicoll), servicios, construcción e ingeniería (Comsa, Applus, Sener) y alimentación y bebidas (Miguel Torres).
Espero que algunos de los mensajes y consejos compartidos os ayuden en vuestras reflexiones de cara a definir hojas de ruta efectivas en innovación abierta y Corporate Venturing, elemento que creo firmemente que será clave para la futura competitividad de nuestras empresas.
Carlos Grau